Cristina Pérez | CUANDO LA MUERTE PUEDE LLEGAR

CUANDO LA MUERTE PUEDE LLEGAR

CUANDO LA PUERTA DE LA MUERTE ESTÁ A PUNTO DE ABRIRSE. 

Muerte. Seguido del Post titulado “Autosugestión consciente y su subconciente”, en el cual explica cómo podemos utilizar la autosugestión para lograr lo que deseamos, tomando como ejemplo la historia del ahora millonario Wiliam MacCall quién fue entrevistado por el autor del Libro Actitud Mental Positiva Napoleón Hill, ahora bien, veamos de que se trata este tema en cuanto a la muerte.

MANIFESTACIÓN DE W. CLEMENT STONE Y NAPOLEÓN HILL, AUTORES DE SU GRAN OBRA ACTITUD MENTAL POSITIVA CON SUS PROPIAS PALABRAS.

Cuando la puerta de la muerte está a punto de abrirse. El individuo suele responder con más frecuencia a lo largo de toda su vida a una autosugestión (inconsciente) que a la autosugestión consciente.
CUANDO LA PUERTA DE LA MUERTE ESTÁ A PUNTO DE ABRIRSE.

EN EL MOMENTO QUE LA PUERTA DE LA MUERTE ESTÁ A PUNTO DE ABRIRSE:

  • En los estados Unidos nacen cada año 450.000 niños (Cifra de acuerdo al año 1913 que se publicó en Español el libro Actitud Mental Positiva, deben de ser muchos más niños nacidos cada año fuera del matrimonio a la fecha en Estados Unidos),
  • Y, más de un millón y medio de adolescentes ingresan en instituciones penitenciarias por robo de automóviles y otros delitos.

Sin duda alguna, esas tragedias personales podrían evitarse en muchos casos si:

  • (a) los padres aprendieran a utilizar adecuadamente la sugestión.
  • (b) y a sus hijos e hijas se les enseñara a utilizar eficazmente la autosugestión espiritual.
  • Por medio de un acuerdo uso de la sugestión, se podría estimular a los jóvenes a desarrollar unas normas morales; inviolables por medio de su propia autosugestión consciente y éstos podrían así neutralizar o rechazar con inteligencia las sugestiones indesables; de sus compañeros.

Como es natural el individuo suele reponder con más frecuencia a lo largo de toda su vida a una autosugestión (inconciente) que a la autosugestión consciente:

  • De hecho, en tales casos, responde al hábito y a un impulso interior del subconsciente y llegan hasta la conciencia para acudir en su ayuda.
  • Por lo tanto, ello es especialmente cierto en momentos de emergencia, sobre todo cuando está a punto de abrirse la puerta de la muerte.

A PUNTO DE ABRIRSE LA PUERTE DE LA MUERTE. 

Es lo que le ocurrió a Ralph Weppner de Toowoomba, Queensland, Australia, uno de los alumnos de nuestro curso AMP, «La ciencia del éxito».

Era la una y media de la madrugada. En una pequeña habitación del hospital, dos enfermeras se encontraban junto al cuerpo de Ralph. A las cuatro y media de la tarde anterior, se había llamado con urgencia a la familia para que acudiera al hospital. Al llegar los familiares junto al hecho del enfermo, Ralph se encontraba en estado de coma como consecuencia de un grave ataque al corazón. Los parientes se hallaban en el pasillo cada uno de ellos preocupándose por él o rezando a su manera. 

En la habitación escasamente iluminada, ambas enfermeras se afanaban con inquietud —cada una con una muñeca—; tratando de encontrarle el pulso. Puesto que Ralph había estado en como en todo aquel período de seis horas; y el médico había hecho todo lo que había podido, éste había abandonado la habitación; yendo a visitar a otros pasientes del hospital que también se encontraban en situación crítica:

  • De hecho, Ralph no podía moverse, hablar ni sentir nada.
  • Y sin embargo, podía oir las voces de las enfermeras.
  • Pudo pensar claramente durante algunos momentos.
  • Oyó que una de las enfermeras decía muy exitada: «¡No respira! ¿Puede usted encontrarle el pulso?»
  • «No», fue la respuesta.

Una y otra vez oyo la pregunta y la respuesta: «¿Puede Usted encontrarle el pulso?. «No».

  • «Estoy bien —pensabe él—, pero debo decírcelo. Tengo que encontrar el medio de decírcelo».
  • Al mismo tiempo, le resultaba gracioso que las enfermeras se engañaban de aquel modo. Y seguía pensando: «Estoy muy bien. No me voy a morir. Pero, ¿cómo… cómo… se lo voy a decir»?

Y entonces recordó el factor de automotivación que había aprendido:

  • ¡Puede hacerlo si cree que puede!
  • Primeramente, trató de abrir los ojos, pero parecía que, cuanto más lo intentaba, tanto más imposible le era. Sus párpados no respondían a las oórdenes de su voluntad.
  • De la misma manera, mover el brazo, la pierna, también cabeza… pero no podía sentir ninguna reación en absoluto.
  • En realidad, no sentía nada. Una y otra vez trató de abrir los ojos hasta que, al final, oyo unas palabras: «Me ha parecido verle parpadear… aún está ahí».

«No experimentaba ningún temor —dice Ralph—, y segía pensando que todo aquello resultaba muy gracioso. Periódicamente, una de las enfermeras me decia:

  • “¿Está usted ahí, señor Weoober? ¿Está usted ahí?.  A lo cual yo trataba de reponder, moviendo el párpado para decirles que estaba bien… que aún estaba ahí».

La situación se prolongó durante un buen rato hasta que, gracias a sus constantes esfuerzos; Ralph pudo abrir finalmente un ojo y después el otro. Fue entonces cuando el médico regresó. Con una extraordinaria pericia y persistencia entre él y las enfermeras le devolvieron a la vida.

CUANDO LA PUERTA DE LA MUERTE ESTÁ A PUNTO DE ABRIRSE. “PERSUASORES OCULTOS”.

Sin embargo, fue la autosugestión del Puede hacerlo si cree que puede, aprendida de memoria en el curso de AMP (Actitud mental positiva), «La ciencia del éxito», la que le ayudó a salvarse cuando se encontaba a las puertas de la muerte.

Sin duda alguna, los libros que leemos y los pensamientos que se nos ocurren influyen en nuestro subconsciente. 

No obstante, hay también unas fuerzas invisibles que ejercen unos efectos análogamente poderosos aunque su carácter sea subliminal, es decir; aunque se encuentre fuera del ámbito de la consciencia.

Estas fuerzas invisibles pueden deberse a causas físicas conocidas o bien a fuentes desconocidas. Antes de comentar lo desconocido, ilustremos un ejemplo que es de conocimiento general desde que se publicó la obra; Persuasores ocultos, de Vance Packard. La historia se publicó primero en los periódicos norteamericanos y después recogida por la revistas. 

Consideremos un informe que se publicó en una importante revista nacional a propósito del tema de la publicidad “subliminal” (Que es percibido sin que el sujeto llegue a tener conciencia de ello):

  • De hecho, el informe se refiere a un experimento que se llevó a cabo en un cine de Nueva Jersey; en que los mensajes publicitarios se proyectaban con tanta rapidez en la pantalla; que los espectadores no eran conscientes de ellos.
  • En consecuencia, durante un período de seis semanas más de cuarenta personas participaron sin saberlo en esta prueba; mientras se encontraban en el cine. En la pantalla, por medio de un proceso especial que los hacía invisibles a simple vista; se proyectaban dos mensajes publicitarios sobre unos productos que podían adquirirse en el vestíbulo del cine. Al término de las seis semanas, se eleboró una tabla con los resultados:
  • En primer lugar, las ventas de uno de los productos habían aumentado en más de un 50 por ciento, mientras que las del otro experimentaron un incremento de casi un 20 por ciento.. Continuación…

CONTINUACIÓN CON PERSUASORES OCULTOS.

El inventor del proceso explico que, a pesar de que los mensajes eran invisibles, habían llegado hasta el público; gracias a la capacidad del subconsciente de absorber las impresiones que son demasiado fugaces como para que la conciencia pueda captarlas. 

 

 

 

 

 

 

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