Cristina Pérez | LIDERAZGO: HÁBLESE COMO UN TRIUNFADOR

LIDERAZGO: HÁBLESE COMO UN TRIUNFADOR

LIDERAZGO: HÁBLESE COMO UN TRIUNFADOR DEL PRINCIPIO 32 TRANSFORME SU CRÍTICO INTERNO EN UN ASESOR INTERNO.  

Un Triunfador.  Este es un principio de Jack Canfield de su libro Los principios del éxito, en el cual nos brinda una enseñanza más, cómo nos ayudaría al hablarnos a si mismo como un triunfador. 

Manifestaciones de Canfield con sus propias palabras: Entonces:

  • ¿Qué ocurriría si pudiera, aprender a siempre hablar a usted mismo como a un triunfador y no como un perdedor?
  • De la misma manera, ¿cambiar su autodiálogo negativo por un positivo?
  • De igual importancia ¿su lenguaje y su concepto de víctima en su mente por otros de potencialidad?
  • De la misma forma ¿silenciar sus pensamientos de carencias y limitaciones, y reemplazarlos por otros de posibilidad ilimitada? 
  • Igualmente, ¿lograra convertir su crítico interior, que lo juzga por cada cosa que hace, en un asesor que lo apoye; y lo impulse a confiar en sí mismo cuando se enfrenta a nuevas situaciones y riesgos?

Bien… Todo eso es posible con un poco de conciencia, enfoque e intención.

LIDERAZGO: HÁBLESE COMO A UN TRIUNFADOR. DEL PRINCIPIO 32  “CÓMO TRANSFORMAR SU CRÍTICO INTERIOR EN UN ASESOR INTERNO”. 

Háblese como a un triunfador, y conviértase en su crítico interior, que lo juzga por cada cosa que hace.
LIDERAZGO: HÁBLESE COMO A UN TRIUNFADOR.

Uno de los ejercicios más poderosos para reentrenar  a su crítico interior es enseñarle a que diga toda la verdad (vea el principio 29 «Concluya el pasado para abrirse al futuro»). Tal como lo disciplinaban sus padres por su propio bien, su crítico interior, al criticarlo, realmente se preocupa porque usted haga lo que más le conviene. Quiere que mejore porque desea que obtenga el beneficio de un mejor comportamiento. El problema es que solo le dice parte de la verdad. 

HÁBLESE COMO A UN TRIUNFADOR. CÓMO TRANSFORMAR SU CRÍTICO INTERIOR EN UN ASESOR INTERNO. “EL ERROR  Y EL MENSAJE A MEDIAS”.  

Cuando era pequeño, sus padres pueden haberle gritado y pueden  pueden haberlo enviado a sus habitación; por haber hecho algo tonto como:

  • “Atravesar la calle cuando venía un automóvil”.

Su comunicación real fue: «Te amo». No quiero que te atropelle un automóvil. Quiero que te quedes por aquí para poder disfrutar viéndote crecer y convertirte en un adulto sano». 

Pero le dieron solamente la “mitad del mensaje”: 

  • «¿Qué te pasa? ¿No tienes cerebro? debería saber que uno no atraviesa la calle cuando vienen automóviles. “No podrás salir de casa durante la próxima hora”. “Ve a tu habitación y piensa en lo que acabas de hacer”».

En su temor de perderlo, solo expresaron su ira. Pero tras esa ira hay otras tres capas de mensaje que nunca entregaron: 

  • Temor, pedidos específicos y amor. 

El mensaje completo habría sido algo así: 

Ira: Estoy disgustada contigo por atravesar la calle sin mirar para ver si venían automóviles.

Temor: Me da miedo que puedas resultar herido o que puedas morir.

Solicitud: Quiero que prestes más atención cuando estés jugando en la calle. Detente y mira hacia ambos lados antes de atravesar.

Amor: Te quiero tanto: no sé qué haría si no te tuviera. Eres tan valioso para mí. Deseo, que estés seguro y sano. Mereces divertirte y estar siempre seguro para disfrutar de la vida a plenitud. ¿Lo entiendes?

¡Que mensaje tan distinto! Hay que saber entrenar al crítico interno para que nos hable en la misma forma. Puede practicar esto escribiéndolo o como un ejercicio verbal en el que usted hable consigo mismo en voz alta. Por lo general me imagino hablándole a un clon mío que está sentado en una silla frente a mí. 

HÁBLESE COMO A UN TRIUNFADOR. CÓMO TRANSFORMAR SU CRÍTICO INTERNO: “HAGA UNA LISTA DE LAS COSAS QUE QUIERE DECIR CUANDO SE ESTÁ JUZGANDO”. 

Incluya todas las cosas que se dicen que debe hacer y que usted no hace. Una lista típica podría ser algo así:

  • No haces suficiente ejercicio.
  • Estás engordando demasiado.
  • Eres un gordo inactivo, ¡un verdadero montón de grasa!
  • Bebes demasiado, alcohol y comes demasiados dulces.
  • Debes reducir los carbohidratos.
  • De la misma manera, mirar menos televisión e irte a la cama más temprano.
  • Si te levantas temprano tendrías más tiempo para hacer ejercicio.
  • ¡Eres perezoso! ¿Por qué no terminas lo que empiezas?

HÁBLESE COMO A UN TRIUNFADOR. CÓMO TRANSFORMARSE SU CRÍTICO INTERIOR EN UN ASESOR INTERNO. “LA LISTA QUE DEBE PRACTICAR”. 

Cuando tenga su lista, practique cómo comunicar la misma información utilizando el mismo proceso de cuatro pasos que he indicado: (l) ira, (2) miedo, (3) solicitudes y (4) amor.

  • Dedique un mínimo de un minuto en cada paso.
  • Asegúrese de ser muy específico en la etapa de las solicitudes.
  • Dedicar por lo menos el mínimo de un minuto en cada paso.
  • Diga exactamente lo que quiere decir.

 «Deseo que comas mejor»,  es una frase muy vaga. Sea más específico, por ejemplo: 

  • «Quiero que comas  al menos cuatro porciones de vegetales todos los días.
  • De la misma manera, menos papas fritas y postres.
  • Igualmente, huevos y algún tipo de frutas en el desayuno todos los días.
  • De igual importancia, más granos enteros como trigo integral y arroz integral en lugar de harina de trigo» 

HÁBLESE COMO A UN TRIUNFADOR. “ENTRE MÁS ESPECÍFICO SEA EN LA FORMA DE EXPRESARSE, MÁS EFECTIVO SERÁ EL EJERCICIO”.

Si lo hace en voz alta, cosa que recomiendo, hágalo con toda la emoción y la pasión posibles

“El siguiente es un ejemplo de lo que podría decir utilizando la lista de juicios ya indicada”:

Ira:  Estoy disgustado contigo por no cuidarte mejor. ¿Eres un perezoso! Bebes y comes demasiado. ¡No tienes autodisciplina! No haces más que sentarte a mirar televisión. La ropa ya no te queda y no te ves bien. 

Miedo: 

Si no cambias, tengo miedo de que sigas engordando hasta que esto se convierta en un verdadero riesgo para tu salud.

  • Temo que tu colesterol vaya a llegar a un nivel tan alto que tal vez sufras un infarto.
  • Me da miedo que puedas volverte diabético.
  • De la misma manera, a que nunca vayas a cambiar y entonces vayas a morir joven y nunca puedas alcanzar tus sueños.
  • Igualmente, si no comes mejor y empiezas a cuidarte más, nadie se vaya a sentir atraído hacia ti. Puedes terminar viviendo solo por el resto de tu vida.

Solicitud:  

  • Quiero que entres a un gimnasio y que vayas al menos tres veces por semana. 
  • De la misma manera, que salgas a caminar durante veinte minutos los otros cuatro días.
  • De la misma forma, que disminuyas el tiempo que ves televisión y lo dediques a hacer ejercicio ,
  • Igualmente, que dejes de comer alimentos fritos y empieces a comer más fruta fresca y verduras. 
  • De igual importancia, que dejes de tomar bebidas gaseosas y tomes más agua.
  • También, deseo, que limites tu consumo de alcohol a los viernes y sábados en la noche. 

Amor: 

  • Quiero estar contigo por mucho tiempo.
  • De la misma manera, que tengas una maravillosa relación con tu pareja.
  • Mereces lucir bien con tu ropa y sentirte bien con respecto a ti mismo.
  • De la misma forma, que todos tus sueños se conviertan en realidad.
  • Deseo, que te sientas vivo, con ánimo; no cansado y “latárgico” (que padece somnolencia) todo el tiempo.
  • Mereces vivir una vida plena y disfrutar cada momento.
  • De igual importancia, mereces ser absolutamente feliz. 

Siempre que escuche que una parte de usted está juzgándolo, solo respóndale: «Gracias por preocuparte ¿De qué tienes miedo?… ¿Qué quieres que haga específicamente?… ¿En qué me beneficiaría eso?… Gracias.

Nunca es demasiado tarde: nunca es demasiado tarde para empezar de nuevo, nunca es demasiado tarde para ser feliz. – Jane Fonda.  Si no has logrado tu sueño yo te puedo ayudar a conseguir tu más ambicioso sueño, Trabajo con Cristina Pérez G. y juntos festejaremos tu éxito. 

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