Cristina Pérez | LIDERAZGO: EJERCER LA RESPONSABILIDAD.

LIDERAZGO: EJERCER LA RESPONSABILIDAD.

EJERCER LA RESPONSABILIDAD EN EL LIDERAZGO, PRINCIPIO DE DEEPAK CHOPRA. 

Ejercer. Liderar desde el alma significa más que asumir la responsabilidad de las necesidades del grupo; significa preocuparte por el desarrollo personal de cada uno; esta responsabilidad comienza con tu propia evolución.

LIDERAZGO: EJERCER LA RESPONSABILIDAD. “EN OCHO ÁREAS DE TU VIDA, TIENES EL PODER DE SER GUIADO POR EL ALMA”.

LIDERAZGO EJERCER LA RESPONSABILIDAD, ES UN PRINCIPIO, LIDERAR DESDE EL ALMA SIGNIFICA QUE LA EVOLUCIÓN ES TU PRIORIDAD.
LIDERAZGO: EJERCER LA RESPONSABILIDAD.

Que son las siguientes:

  1. Primeramente, “los pensamientos”.
  2. “Las emociones”.
  3. Igualmente, “la percepción”.
  4. De igual importancia, “ las relaciones personales”.
  5. También, “el rol social”.
  6. De la misma manera, “medio ambiente”.
  7. Además, “el habla”.
  8.  Y, “el cuerpo”.

En todas estas áreas tu conducta afecta a las personas que lideras; por esta razón que, si evolucionas, también lo harán ellas.

EJERCER LA RESPONSABILIDAD. “LIDERAR DESDE EL ALMA SIGNIFICA QUE LA EVOLUCIÓN ES SU PRIORIDAD”.

  • Nunca actúes de modo que afectes negativamente la autoestima de los demás.
  • Examina tus motivos subyacentes y modifícalos hasta que se revelen nuevas oportunidades de crecimiento.

Debido a que la evolución es una fuerza incontenible en el universo, sin duda alguna, estás acudiendo a poderes invisibles; por tanto, el ser responsable ya no es una carga; de hecho, puedes serlo sin sentir el peso, siempre y cuando sigas creciendo.

EJERCER LA RESPONSABILIDAD PRINCIPIO. “TODO LÍDER ASUME RESPONSABILIDADES, PERO SI LIDERAS DESDE EL ALMA, TIENES UNA PERSPECTIVA DIFERENTE”.

  • “Asumes la responsabilidad de tu evolución y de la evolución de quienes te rodean”.
  • También “elegiste comenzar con una visión”.
  • De igual importancia, “para llevarla a cabo, andas por un camino que es mucho más que éxito eterno”.
  • En consecuencia, “el ser interior crece a cada paso del camino”.
  • Sin duda alguna, “las necesidades superiores del grupo están siendo satisfechas”.

POR CONSIGUIENTE:

  • La pregunta es: ¿Cómo asegurarte de seguir evolucionando?
  • De hecho, el compromiso personal tiene que ver en esto pero, ¿a qué te comprometes?

Una vez que hayas respondido a esta pregunta, sabrás cuáles son tus responsabilidades diarias. 

LIDERAZGO: EJERCER LA RESPONSABILIDAD PRINCIPIO. “TU ALMA NADA EXIGE, PUESTO QUE NO TIENE  QUE VER CON LA ACTIVIDAD”.

Funciona como tu fuente, como el lugar silencioso de tu existencia; en consecuencia, tu responsabilidad sólo entra en juego cuando tienes que actuar, pensar y sentir.

  • Las semillas germinan eternamente en el silencio.
  • Cada semilla es una posibilidad que proviene del campo de las posibilidades infinitas.
  • Puede que una semilla germina bajo la forma de tu siguiente pensamiento.

Entonces, tu responsabilidad consistirá en hacer que tu pensamiento sea evolutivo —debe promover el crecimiento y el progreso; pero una posibilidad no siempre se manifiesta como un pensamiento; además puede tratarse de:

  • “Una sensación”.
  • De la misma manera, “acción”.
  • O de, “una palabra”.

Las posibilidades abarcan a todos los aspectos de la vida.

  • Tu alma es capaz de darte cualquier cosa que quieras; pero la contraprestación consiste en que debes ser responsable por aquello que pides. 

EJERCER LA RESPONSABILIDAD. “EL SABER PEDIR PUEDE TORNARSE EN UNA CUESTIÓN BASTANTE SUTIL”.

Por bella e inspiradora que sea una visión en general, existen miles de detalles que deben atenderse cotidianamente. Un líder puede dedicarse a:

  • Construir la paz mundial.
  • A trabajar en pro de una economía autosustentable.
  • O a encontrar un sustituto a los combustibles fósiles. 

En comparación con tan grandes metas, puede parecer nimio pensar la palabra que estás a punto de pronunciar, o la siguiente sensación que sentirás en tu cuerpo; pero todo esto forma parte del tejido de la vida, y si no evoluciona, tu visión general tampoco lo hará.

De hecho, el tejido de la vida es increíblemente complejo.

Sin embargo, podemos hallar ocho hilos principales, cada uno con sus propias responsabilidades. La alegría de la vida de mirar al sujeto desde esta perspectiva consiste en en que:

  • No estarás asumiendo la responsabilidad como una carga, sino como una forma de nutrirte.

Por consiguiente, formúlate la siguiente pregunta:

  • “¿Evolucionaré al hacer esto?”

Si la respuesta es positiva, acepta la responsabilidad de tu elección.

LAS RESPONSABILIDADES DE UN LÍDER PUEDEN DIVIDIRSE EN LAS SIGUIENTES OCHO ÁREAS:

  1. Primeramente, “soy responsable por lo que pienso”.
  2. De la misma manera “cómo me siento”.
  3. Igualmente “cómo percibo al mundo”.
  4. De igual forma “por mis relaciones”.
  5. También “mi papel en la sociedad”.
  6. De igual importancia “de mi ambiente inmediato”.
  7. Además, “de lo que digo”.
  8. Y, para finalizar “de mi cuerpo”.

EJERCER LA RESPONSABILIDAD, PRINCIPIO. “SOY RESPONSABLE POR LO QUE PIENSO”.

Estamos en el campo de la cognición, que es mucho más amplio que los pensamientos racionales, pues también incluye: 

  • “La percepción interna”.
  • De la misma manera, “intuición”.
  • Las “corazonadas”.
  • Y “los impulsos creativos”.

Cómo llegan a nosotros espontáneamente, tendemos a pensar que los pensamientos surcan la mente a voluntad; si eso fuera cierto, ¿cómo podríamos ser responsables por los impulsos mentales que vienen y van? Después de todo, no sabemos cuál será la próxima idea y ocurrencia. Pero los pensamientos llegan en patrones; tu tienes hábitos de pensamiento; puedes asumir la responsabilidad por estos patrones:

  • Promueve los buenos hábitos.
  • Y, evita los malos. 

De hecho, los líderes exitosos han aprendido a hacer ambas cosas, casi siempre sin saberlo (aunque un buen porcentaje ha entrenado su mente para satisfacer las demandas de ser un líder).

LOS BUENOS HÁBITOS MENTALES.

  • Piensa clara y concisamente.
  • Elimina los prejuicios y las opiniones personales.
  • Examina tus ideas preconcebidas para asegurarte de que no son de segunda mano y que han sido probadas.
  • Explora cada pensamiento en profundidad.
  • Pon atención a los impulsos sutiles, concentrándote en ellos hasta que se expandan y desarrollen.
  • Aborda cada pensamiento sin juzgarlo o desecharlo prematuramente.
  • Camina y ve tu pensamiento desde diversos ángulos.
  • Asegúrate de que el estrés, la emoción o el calor del momento no están influyendo mucho.
  • Sitúate por encima del drama de la situación.

Cada uno de estos puntos constituye una toma de responsabilidades.

Si la dejas actuar por sí sola, la mente en libertad no es ni clara ni concisa.

  • Necesita ser entrenada para podar la repetición.
  • En lugar de un pensamiento vago, define tus pensamientos claramente, escogiendo las palabras que los definan con concisión.
  • La misma atención deberás poner en los demás puntos. 

A menos que pongamos atención, el prejuicio se entromete en nuestro pensamiento automáticamente —tal es la naturaleza de los hábitos, reaparecer por sí mismos. 

  • Una y otra vez, tendrás que darte un momento y decir: “Esto no es lo que quiero pensar; es sólo un viejo condicionamiento del pasado, una mera percepción de lo que solía pensar”. 

RESPECTO DE LA COGNICIÓN, TU RESPONSABILIDAD GENERAL ES SER CONSCIENTE DE TI MISMO. 

Sólo tú puedes detectar el efecto que las emociones y el estrés están teniendo. Ninguna perspectiva externa puede sustituir la tuya; aunque los consejeros en quienes más confías sí pueden señalarte en qué momento has perdido la claridad.

  • Fíjate en el hecho de que hay dos cosas que no aparecen en la lista: la organización y la disciplina.

Algunos líderes deben su éxito a tener una mente altamente organizada y disciplinada; si examinamos esto en profundidad, la necesidad de forzar tu mente a una disciplina; es como entrenar a un animal salvaje en cuya conducta no confías y que es básicamente indeseable; pero con todo lo alocada que puede ser la mente, también es fuente de respuestas y soluciones espontáneas; la espontaneidad requiere de libertad, y es difícil que algo sea disciplinado y libre al mismo tiempo.

Por supuesto, no puedes dejar que tu mente permanezca en estado salvaje.

Hasta el artista más puro que no tolera las reglas y los límites aceptará la disciplina de aprender su arte; de aquí podemos obtener una idea útil:

  • Disciplina tu mente como una manera de llegar a la maestría en tu arte y oficio; pero deja que sea libre.

De otro modo perderás muchos pensamientos espontáneos que podrían tener muchos que decirte. En la misma vena, permite que todo impulso sutil de la mente —la corazonada o el estímulo más vagos— se expandan.

Esto es particularmente importante cuando sientes un ligero ohoh.

Bajo la presión de estar de acuerdo con los demás para encontrar soluciones o para liberarte de un problema; todos saltamos a conclusiones equivocadas; pero el alma no puede ser engañada por lo externo, y cuando sientes, aunque sea de manera muy sutil; que algo no está del todo bien, debes confiar en ti; de hecho, mientra más sutil sea el reparo, el oh-ho, más confianza debe inspirarte.

Yo sólo se, que no sé nada -Sócrates. Si deseas conseguir el éxito, yo te puedo ayudar a conseguir tu sueño. Cristina Pérez G.

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