Cristina Pérez | LIDERAZGO: LO QUE NO ES NEGOCIABLE

LIDERAZGO: LO QUE NO ES NEGOCIABLE

 

APRENDAMOS LO QUE NO ES NEGOCIABLE EN EL LIDERAZGO.

Negociable; al empezar actuar un líder debe saber que en toda situación te dice que camino es correcto; y cuál es el equivocado, con base a las siete situaciones que hemos visto en el artículo anterior titulado “Liderazgo La acción correcta“. En este artículo, continuaremos con el principio “Lo que no es negociable”, son principio que nos brinda Deepak Chopra en su libro “El alma del liderazgo”.

LIDERAZGO: “LO QUE NO ES NEGOCIABLE”; VALORES INTERNOS SERÁN TU CIMIENTO EN LAS SITUACIONES MÁS DIFÍCILES. 

LIDERAZGO: "LO QUE NO ES NEGOCIABLE"; VALORES INTERNOS SERÁN TU CIMIENTO EN LAS SITUACIONES MÁS DIFÍCILES. 
LIDERAZGO: LO QUE NO ES NEGOCIABLE.

1. EL PROTECTOR: 

  • No dejaré de ser equilibrado.
  • Si no me siento fuerte y seguro, no puedo manejar la crisis en turno.

2. TRIUNFADOR:

  • Siempre confiaré en mi mismo.
  • Si no siento que tendré éxito, no puedo motivar a los demás al triunfo.

3. FORMADOR DE EQUIPOS:

  • No dejaré de lado mi imparcialidad.
  • Si no trato a todos con justicia, no podré persuadir a los demás para que dejen a un lado sus diferencias.

LIDERAZGO: LO QUE NO ES NEGOCIABLE: 4. EL QUE APOYA:

  • No negociaré con mi intuición.
  •  Si no puedo ver bajo la superficie para descubrir cómo se siente realmente la gente, ellos no se sentirán comprendidos.

5. INNOVADOR:

  • Nunca cederé mi curiosidad. 
  • Si no estoy abierto a todas las posibilidades, no puedo liderar el camino hacia nuevos descubrimientos.

LO QUE NO ES NEGOCIABLE: 6. TRANSFORMADOR:

  • No dejaré de lado mi visión moral.
  • Si no estoy inspirado, no puedo conducir a los demás a una forma superior de vida.

LO QUE NO ES NEGOCIABLE; 7.  SABIO Y VIDENTE:

  • Soy único porque no hay nada a lo que pueda renunciar.
  • El universo trae todas las cosas y se las lleva.
  • Al estar conectado al cielo de creación y destrucción, contengo a ambos.

Estos valores internos serán tu cimiento en las situaciones más difíciles.

No negociaré con ellos porque forman parte de ti; cederlos sería como desgarrarte a ti mismo; la forma más segura de saber si en verdad  te ajustas al rol que estás desempeñando es estar totalmente seguro:

  • De qué comprometerás.
  • De la misma manera, qué no comprometerás bajo ninguna circunstancia.

LIDERAZGO: ACTÚA INTELIGENTEMENTE.

Aún cuando ya estés desempeñando tu papel, hay ciertas claves específicias que te llevarán a actuar exitosamente. Recuerda: No se trata de qué tan bien te quede el papel. Lo que determina tu grandeza como líder es la prueba última de acción, el tipo de acción que es clara, decisiva y que lleva al resultado deseado.

IMAGINA QUE ESTÁS A CARGO DE MANEJAR UNA EMERGENCIA COMO EL HURACÁN KATRINA O UNA FUGA MASIVA DE PETRÓLEO

Estado al mando, presente en el lugar de los hechos con tu equipo, debes actuar decididamente en el menor tiempo posible. Tres rutas se te presentan como opciones.

A: Estableces una cadena de mando con Washingon. 

  • Tu manual contiene procedimientos aprobados para enfrentar este tipo de emergencias.
  • Aún cuando reina el caos por doquier, esperas órdenes de arriba.
  • Tienes trabajo que hacer, pero hay una manera correcta de hacerlo.
  • Al cuidarte a ti y a tu trabajo, no estás haciendo nada mal: estas siendo leal a los poderes que están por encima de ti. 

B: Sigues el curso de los acontecimientos, valoras la situación de emergencia desde el lugar mismo de los hechos.

  • Vas a los lugares que mayor daño han sufrido para poder ayudar donde más se necesita.
  • Te reportas a Washington regularmente pero asumes la mayor parte de la responsabilidad.
  • Es tu problema, pase lo que pase.
  • Como general que manda a las tropas en campo de batalla, das órdenes con decisión esperando ser obedecido.

Gracias a la confianza que tus superiores te tienen, nunca pierdes el control de la situación.

C: Visitas el sitio de la destrucción diariamente, pero además de eso, te haces a un lado.

  • Delegas tu autoridad al entender que tus tenientes quieren y deben tomar decisiones por sí mismos.
  • A cada paso del camio valoras quién es mejor para resolver determinado problema.
  • Improvisas tus métodos.
  • No dudas en tomar riesgos porque sabes que las emergencias requieren de los logros más sobresalientes, y estos no llegan sin riesgos considerables.
  • Te fijas objetivos y tiempos casi imposibles de cumplir que, sin embargo, se cumplen.

Estros tres estilos de acción pueden parecer muy familiares; en una era de cobertura mediática continua, el publico ve cómo se atienden las emergencias.

PRIMER Y SEGUNDO TIPO DE LÍDER.

El primer tipo de líder (un miembro del equipo que jamás rompe las reglas), puede ser diferenciado instantáneamente del segundo tipo de líder (que responde con un compromiso personal y monitorea la crisis él mismo en el lugar de los hechos)

TERCER TIPO DE LÍDER:

Sin embargo, el tercer tipo de líder no se ve tan fácilmente porque toma un curso de acción; que es impredecible y espontánea:

  • Hace más en lo interior que en el exterior.
  • Puede estar intensamente comprometido o aparentemente distanciado según se lo indique su guía interno.
  • este tipo de líder elige constantemente cómo actuar.
  • Sea cual sea la emergencia, trabaja de la base de la conciencia.

Sus actos son los más inteligentes de los tres porque va más allá de su propia perspectiva; tratando de valorar la emergencia desde tantos puntos de vista como le sea posible; teniendo así una imagen completa de los sucesos.

LA INTELIGENCIA ES UNA CUALIDAD DE LA CONCIENCIA.

Es personal, en cuanto a que una persona puede ser más inteligente que otra; pero esa es una distinción limitada; un gran líder no tiene que poseer un consciente intelectual elevado en el grupo; su talento es extraer tanta inteligencia como pueda, acudiendo a todos los puntos de vista.

PODEMOS DESCRIBIR SUS MÉTODOS POR MEDIO DE LAS SIGUIENTES ACCIONES.

Que se aplican a toda situación de liderazgo, no sólo a las crisis y las emergencias; sin importar qué rol desempeñes, puedes actuar inteligentemente:

  • Procura que el grupo rinda lo más posible para que la gente vea que se implementa una visión y que ésta puede ser llevada a cabo. Evita la repetición y la rutina.
  • Mide cada paso en dirección a la consecución de la meta. Las metas mensurables son tangibles y visibles. La formación se comparte y es conocida por todo el grupo. Evita ser impreciso y vago.
  • El acuerdo debe ser la base de las decisiones. Avanza con el acuerdo de todos los participantes. Evita las acciones unilaterales y las reglas arbitrarias.
  • Lleva un registro del progreso realizado. Permite que todos sepan que él o ella forman parte de una historia, de un viaje en curso. Evita los procedimientos arbitrarios y sin sentido.
  • Las metas deben ser cumplidas en tiempos determinados estos límites de tiempo no son restrictivos; al contrario, liberan a cada miembro para que encuentre su propio ritmo; sin dejar de estar atento a la fecha límite. Evita las fechas de cumplimiento abiertas.

AL DECIDIRTE A ACTUAR INTELIGENTEMENTE, EVITAS DOS GRANDES ERRORES DE LIDERAZGO INADECUADO.

  • El primero es el ego, es decir, el apoyarte en ti mismo como la única autoridad, el centro de atención, como la persona que tiene que tener razón. 
  • El segundo error consiste en la falta de interacción.

La inteligencia existe en todas partes del universo.

  • En cada célula de nuestro cuerpo y en toda persona. 

Por lo tanto, la manera más eficiente de acceder a ella es ampliar tus horizontes —mientras más lejos arrojes tu red, más sabrás. 

MUCHO DEPENDE DE TOMAR EL CURSO CORRECTO EN LUGAR DEL ERRÓNEO.

La diferencia no está en el incierto futuro, sino en ti y en la autenticidad de tu visión. Tu eres la fuente. Contigo y en ti se encuentra la chispa. Tu posición es única dentro del grupo.

Para asegurarte de que en verdad actúas desde el alma (el sitio en donde comienza todo curso de acción correcto), no dejes de formularte las siguientes preguntas: 

¿Representan tus acciones a la naturaleza esencial del grupo?

¿Estás actuando de acuerdo con lo que tu visión demanda?

¿Tu acción responde a las necesidades expresadas?

¿De la misma manera haces lo que prometiste a todos que harías?

¿Remueves las resistencias que obstaculizan tus tensiones?

¿Igualmente reafirmas la alegría y la plenitud que resultará de una acción exitosa?

“Un líder es un repartidor de esperanza”.- Napoleón Bonaparte. Si deseas hacer un cambio en tu vida, yo te puedo ayudar a conseguir tu sueño. Cristina Pérez G.

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