Cristina Pérez | DISPÓNGASE A PAGAR EL PRECIO

DISPÓNGASE A PAGAR EL PRECIO

DISPÓNGASE A PAGAR EL PRECIO PRINCIPIO 16 DE LOS PRINCIPIOS DEL ÉXITO DE JACK CANFIELD.

Pagar; Jack Canfiel en su libro “Los principios del éxito” nos brinda este principio “Dispóngase a pagar el precio”; es un principio que a la mayoría no le gusta, quieren ser exitosos sin invertir tiempo y dinero; principalmente no tienen la paciencia de aprender, practicar; y sobre todo el gusto de hacer, lo que se tenga que hacer, para lograr lo que se desea; es decir sacrificarse sin importar cuanto tiempo puedas tomar en lograr el éxito; te aseguro que con el aprendizaje, disciplina y práctica se logra más pronto tu deseo; siempre las personas exitosas hicieron todo esto y continuaron haciéndolo, mirando las expectativas de ir siempre hacia adelante.

Sin duda alguna como dice Canfield en su exitoso libro Los principios del éxito: “siempre detrás de todo gran logro hay un historia de educación, capacitación práctica, disciplina y sacrificio”.

Por consiguiente hay que estar dispuesto a pagar el precio; tal vez el precio es dedicarse a única actividad o dejar pendiente todo lo demás que hay en la vida; igualmente tal vez sea invertir todos los haberes o ahorros personales; o tal vez sea la disponibilidad a dejar a un lado la seguridad de la situación actual; sin embargo, aunque se requieren normalmente muchas cosas para alcanzar un resultado exitoso; la voluntad de hacer lo que se requiere agrega otra dimensión a la mezcla de factores que nos ayudan; a perseverar ante retos abrumadores, problemas, dolor e incluso lesiones personales.

DISPÓNGASE A PAGAR EL PRECIO; DEL PRINCIPIO 16 “EL DOLOR ES SOLO TRANSITORIO…LOS BENEFICIOS SON PARA SIEMPRE” SHUN FUJIMOTO GANADOR MEDALLA OLÍMPICA  EN JUEGOS OLÍMPICOS DE VERANO 1976.

DISPÓNGASE A PAGAR EL PRECIO; DEL PRINCIPIO 16 "EL DOLOR ES SOLO TRANSITORIO...LOS BENEFICIOS SON PARA SIEMPRE" SHUN FUJIMOTO GANADOR MEDALLA OLÍMPICA  EN JUEGOS OLÍMPICOS DE VERANO 1976.
SHUN FUJIMOTO DE JAPÓN AL MOMENTO DE RECIBIR SU MEDALLA DE ORO, NOTARSE SU PIERNA DERECHA INCLINADA POR EL DOLOR. 

En los juegos Olímpicos de Verano 1976, la competencia gimnástica masculina captó la atención del mundo entero.

Con el rugir de la multitud como música de fondo; Shun Fujimoto de Japón ejecutó un triple salto mortal perfecto, un giro y un desmonte impecable; de los anillos para hacerse acreedor de la medalla de oro en gimnasia colectiva; con el rostro contorsionado por el dolor y sus compañeros de equipo conteniendo el aliento; Fujimoto desempeñó una rutina casi impecable logrando un aterrizaje sorprendente y perfecto, sobre una rodilla derecha fracturada; fue una extraordinaria muestra de valor y compromiso.

Al ser entrevistado después del triunfo Fujimoto reveló:

Que aunque se había lesionado la rodilla durante un ejercicio de manos libres, a medida que la competencia avanzaba; fue evidente que la medalla de oro para el equipo se decidiría con la prueba de los anillos; en la que él se desempeñaba mejor; «El dolor me traspasaba como una lanza», dijo; «Se me salían las lágrimas; pero ahora tengo la medalla de oro y ya no hay dolor»; ¿Que le dio a Fujimoto el extraordinario valor ante un dolor intolerable; y un riesgo muy real de una lesión grave? su voluntad de pagar el precio y probablemente una larga historia de esfuerzo día tras día en el camino; a merecerse un lugar para competir a los Juegos Olímpicos.

¡PRACTICAR, PRACTICAR, PRACTICAR! DEL PRINCIPIO 16 DISPÓNGASE A PAGAR EL PRECIO”; LA HISTORIA DE ÉXITO DE BILL BRADLEY ANTES DE SER SENADOR POR EL ESTADO DE NEW JERSEY.

Antes de ser senador por el estado de New Jersey, Bill Bradley fue un sorprendente jugador de basquetbol.

Un deportista all-American [destacado] de la Universidad de Princeton, ganó una medalla de oro olímpica en 1964; jugó en los campeonatos de la NBA con los New York Knicks, ingresó al salón de la Fama de Basquetbol; ¿Cómo hizo para tener tanto éxito en su deporte? bien, en primer lugar, durante sus años de secundaria, practicó cuatro horas diarias, sin falta; en sus memorias de 1996, Time Present; Time Past (Tiempo presente tiempo pasado).

Bradley hace el siguiente recuento de su rutina de entrenamiento de basquetbol impuesta por sí mismo: «Me quedaba a practicar después de que mis compañeros de equipo se iban, mi rutina de práctica: tenía que terminar con quince canastas seguidas desde cada uno de los cinco puntos de la cancha».

Si perdía una lanzamiento, empezaba de nuevo desde el principio; continúo con esa práctica todos sus años de universidad y toda su carrera profesional; desarrollaba esa sólida dedicación a la práctica cuando iba a los campamentos de verano de basquetbol patrocinados por «Easy»; Ed Macauley de los St. Louis Hawks, donde aprendió la importancia de practicar: «Cuando uno no está practicando, otro lo está haciendo; y cuando los dos se encuentran dada una habilidad relativamente igual; ganará el que practicó» Bill tomó ese consejo a pecho; las horas de duro trabajo dieron resultado; Bill Bradley anotó más de 3,000 puntos en cuatro años de basquetbol en la secundaria.

“LOS ATLETAS PAGAN EL PRECIO” DEL PRINCIPIO 16 DISPÓNGASE A PAGAR EL PRECIO.

Según John Troup, en un artículo publicado en USA Today: «El atleta olímpico promedio entrena cuatro horas al día, al menos 310 días al año, durante seis años, antes de triunfar; mejorar comienza con la práctica diaria, para las 7:00 a.m. la mayoría de los atletas han hecho más de lo que muchos otros hacen en un día…. dados iguales talentos, el atleta mejor entrenado generalmente puede superar al que no puso todo su empeño y, casi siempre; el que mostraba una mayor confianza, se esforzó en serio; y por lo general tiene un mayor grado de confianza dentro del grupo al inicio de la competencia.

Durante los cuatro años anteriores a los Juegos Olímpicos, Greg Louganis probablemente practicó cada uno de sus clavados 3.000 veces.

Kim Zmeskal tal vez practicó cada uno de los movimientos de rutina gimnástica al menos 20.000 veces; y Janet Evans había completado más de 24.000 piscinas; el entrenamiento da resultado pero no es fácil ni simple; los nadadores entrenan un promedio de diez millas por día a velocidades de cinco millas por hora en la piscina; tal vez eso no parezca una gran velocidad; pero sus frecuencias cardíacas alcanzan 160 durante todo el tiempo que permanecen en la piscina; intente subir las escaleras corriendo y luego compruebe su frecuencia cardíaca; imagine, entonces, lo que es tener que hacer eso ¡durante cuatro horas! quienes corren el maratón alcanzan un promedio de 160 millas por semana a diez millas por hora».∗

LOS ATLETAS OLÍMPICOS PAGAN EL PRECIO DEL PRINCIPIO 16 DISPÓNGASE A PAGAR EL PRECIO; MICHAEL PHELPS EL ATLETA MÁS LAUREADO DE TODOS LOS TIEMPOS.

Piense en el programa de entrenamiento de Michael Phelps; que tiene veintidós medallas y es el atleta más laureado de todos los tiempos; él estaba por lo general en la piscina antes de las 6:30 a.m., donde nadaba un promedio de seis hora al día, lo que equivale a unas ocho millas diarias; nadaba seis días a la semana, incluyendo los festivos; además del tiempo que pasaba en la piscina, levantaba pesas para añadir velocidad explosiva a su régimen; dedicando una hora durante tres días a la semana a esa actividad; así como una hora por tres días a la semana para estirar sus músculos.

Aunque pocos de quienes lean el libro de Jack Canfield Los principios del éxito: llegarán a ser atletas olímpicos o querrán serlo.

Usted puede alcanzar un nivel de clase mundial en cualquier cosa que haga si le dedica la disciplina necesaria; para sobresalir en el oficio, arte o profesión que elija; para ganar en cualquier deporte al que se dedique, tendrá que estar dispuesto a pagar el precio.

“No es la voluntad lo que importa, todos la tienen, lo que importa es la voluntad de prepararse para ganar”. -Paul «Bear» Brayant.  ¿estás dispuesto a trabajar para tu éxito? yo con mucho gusto te puedo ayudar a conseguir tus sueños; -Cristina Pérez G.

 

 

 

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