Cristina Pérez | CREA QUE ES POSIBLE PRINCIPIO 4

CREA QUE ES POSIBLE PRINCIPIO 4

CREA QUE ES POSIBLE, PRINCIPIO 4 DE LOS PRINCIPIOS DEL ÉXITO DE JACK CANFIELD; EL PODER DE LA MENTE ES PODEROSO Y NOS PUEDE DAR LO QUE QUERAMOS.

Crea que es posible es uno de los principios que debe aplicar para lograr lo que usted desee; la mente es un instrumento tan poderoso que prácticamente nos puede dar lo que queramos; pero hay que creer, que lo que uno quiere es posible, y la creencia es una elección; es simplemente un pensamiento que usted elije pensar una y otra vez hasta que se vulva automático; la cita de Napoleon Jill le va bien a este principio, crea que es posible:

“Cualquier cosa que la mente pueda concebir y creer podrá lograrse”.

Esto me hizo recordar la historia de Henry Ford, cuando decidió desarrollar el ahora celebre motor conocido como V8; quería construir un motor de ocho cilindros fundidos en un solo bloque; por lo cual, dio instrucciones a los ingenieros en el sentido de que proyectaran semejante motor; los ingenieros afirmaron que era “imposible” fundir un bloque de motor de ocho cilindros en una sola pieza; ¡háganlo de todos modos!, les dijo Ford; pero es que no es posible, replicaron ellos, ¡pongan manos a la obra! —les ordeno Ford; los ingenieros pusieron manos a la obra no tuvieron más remedio que hacerlo; y al cabo de un año, el deseo y sueño se hizo realidad; el pensamiento de Ford siempre fue positivo y espero que fuera posible y sucedió.

CREA QUE ES POSIBLE, CUANDO SE CREE QUE ES POSIBLE SOLAMENTE SE OBTIENE LO QUE SE ESPERA.

CREA QUE ES POSIBLE SOLAMENTE SE OBTIENE LO QUE SE ESPERA.
COMIENCE A CREER, QUE LO QUE UNO QUIERE ES POSIBLE.

Los científicos creían que los humanos respondían a la información que fluía hacia el cerebro, desde el mundo exterior.

Ahora, sin embargo están aprendiendo que respondemos a lo que el cerebro; con base en la experiencia previa espera que ocurra después.

Un ejemplo de este principio:

Recuerdo a mi abuelo, tenía mucho dolor al orinar; y su médico de acuerdo con mi madre, tomo la decisión de recetarle pastillas de azúcar (efecto placebo); por supuesto sin que mi abuelo estuviese enterado, el creía que era su pastilla para el dolor; la tomaba, pasando unos cuantos minutos,  decía que ya no tenía dolor; así evitaban el consumo excesivo de calmantes (droga) que le hiciera daño.

Es increíble como funciona el cerebro.

Los neuropsicólogos, que estudian la teoría de la expectativa: sostienen que toda la vida estamos en proceso de condicionamiento durante toda una vida llena de eventos; nuestro cerebro realmente aprende a saber qué esperar después, ya sea que al fin ocurra o no; y debido a que el cerebro espera que algo suceda en un cierta forma.

Solemos lograr exactamente lo que esperamos.

Como es el caso de mi abuelo: él, esperaba que su pastilla le quitara el dolor y en efecto se le quitaba; era obvio que la pastilla de azúcar, no era la que hizo ese efecto de “Quitarle el dolor”; en consecuencia, era su mente que eso esperaba; de ahí la importancia de tener expectativas positivas; cuando se reemplazan las antiguas expectativas negativas por otras más positivas— cuando uno comienza a creer que lo que quiere: es posible— el cerebro se encarga de que esa posibilidad sea un hecho; aún mejor, el cerebro realmente espera lograr ese resultado.

“HAY QUE CREER”  CREA QUE ES POSIBLE:

El autor del best seller Piense y hágase rico Napoleon Hill una de sus citas dice: Usted puede ser lo que quiera, solo si cree con suficiente convicción y actúa de acuerdo a su fe.

Sin duda alguna, la mente logra cualquier cosa que pueda concebir y creer; es una cita para mi la mejor de todas.

Despertamos pensando, y así continuamos todo el día ¿Porqué no condicionarla diariamente, creer en lo que queremos que se haga realidad; con pensamientos positivos de que así va ser y hacer que las cosas sucedan?

Como le sucedió al lanzador de béisbol Tug McGraw que sacó del juego con tres strikes al bateador Willie Wilson; ganando para los Phillies el titulo de la Serie Mundial 1980; la revista Sports Illustrated captó una imagen inmortal de felicidad en el montículo del lanzador; un retrato que pocas personas supieron que reflejaba exactamente la escena que MacGraw había previsto.

Manifiesta Jack Canfield en su libro Los principios del éxito:

“Tuve la oportunidad de conocer a Tug; le pregunté acerca de su experiencia en el montículo del estadio de béisbol aquel día; «Fue como si ya hubiera estado allí mil veces», me dijo: «Cuando era niño, solía practicar lanzamientos de pelota con mi padre en el jardín; siempre imaginábamos que estábamos al final del noveno inning en la serie Mundial: con dos outs y tres hombres en base; yo siempre me esforzaba por sacar al bateador por strike»

Debido a que Tug MacGraw había condicionado su cerebro días tras día, en el jardín de su casa.

Al final llegó el momento en que pudo convertir su sueño en realidad; MacGraw como una persona positiva se había iniciado siete años antes; durante la temporada del campeonato de la Liga Nacional de los New York Mets en 1973; cuando, en una de las reuniones del equipo Tug acuño la frase: «Hay que creer; de hecho, Los Mets en agosto ocupaba el último lugar de la división, ganó el título de la liga Nacional; y llegó al séptimo juego de la serie Mundial en que finalmente cayo ante los Oakland’s A’s.

CREA EN USTED Y VAYA TRAS SU SUEÑO.

CREA QUE ES POSIBLE.

Creer en uno mismo, tener fe, y la suficiente convicción de que lo puedes lograr es suficiente para motivarte e ir tras tu sueño.

Porque la mente logra cualquier cosa que pueda concebir y creer, podrán decirte mil cosas los de afuera; pero lo que vale es la opinión de uno mismo.

Recuerdo cuando me propusieron ser bodeguera.

No era una simple bodega, era un puesto bastante honorable, bien remunerado y de mucha responsabilidad; me decían: “ese trabajo es para un hombre, no para una mujer”; mis deseos era llegar alto y para poder lograrlo, tenía que pasar primero ser bodeguero; hubo personas que me dijeron no “vas a poder”; no porque pensaran que no tenía conocimientos teóricos y prácticos sobre lo que consistía el trabajo; lo que les preocupaba cómo iba a liderar con un centenar de hombres; y subir a medir tanques de gasolina enormes y altísimos, lo veían como un imposible; sin embargo, yo creí en mi y en mi capacidad para hacerlo, sabía que tendría ayudantes y podía delegar responsabilidades; y acepte me tiré al ruedo.

No pasó mucho tiempo me ascendieron de puesto y llegue a ser Jefe.

En ese entonces nos llamaban Agente de Ventas en Petróleos Mexicanos; hoy los llaman Superintendente área comercial; en una ocasión se presentó el Superintendente de mi zona, que era norte; amablemente me felicitó, y otras personas más, recuerdo sus palabras: “no se creía que las mujeres podían hacer este trabajo; para sorpresa de todos nos hemos dado cuenta que las mujeres lo hacen tan bien como un hombre; con la ventaja de que son más honradas y hacen su trabajo con mucha delicadeza; es decir más limpio que los hombres”; Cristina la felicito y creo usted es la segunda bodeguero en toda la república mexicana.

Después de esa experiencia, me he convertido en una mujer muy positiva y para mi no hay imposibles.

La mayoría de las personas fallan, no por que no tengan capacidad ni la aptitud para lograr sus metas; sino porque simplemente no se creen capaces de lograrlas, yo Cristina Pérez me creí capaz y lo logré.

Tarde o temprano los que vencen son los que están convencidos de que lo pueden hacer, Cita de Richard Bach., y tu amigo estás convencido de que puedes tener una nueva y exitosa educación en el Marketing Online. yo te puedo ayudar a lograr tus sueños trabaja con Cristina Pérez G.

 

 

 

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