Cristina Pérez | ENVEJECIMIENTO Y NUESTRA CONCIENCIA

ENVEJECIMIENTO Y NUESTRA CONCIENCIA

ENVEJECIMIENTO Y NUESTRA CONCIENCIA.

El envejecimiento humano depende de nuestra conciencia, pasado y futuro; son solo proyecciones mentales, si logramos  liberarnos de ellas, te abre espacio para vivir experiencia; de un cuerpo sin edad y mente sin tiempo.

El envejecimiento humano, llamado también senescencia.

Es el conjunto de modificaciones morfológicas y fisiológicas que aparecen como consecuencia de la acción del tiempo; una disminución de la capacidad de adaptación en cada uno de los órganos, aparatos y sistemas; así como la capacidad de respuesta a los agentes lesivos, que inciden en el individuo; esto ha sido motivo de preocupación desde hace años por la humanidad; Deepak Chopra en su libro “Cuerpos sin edad Mentes sin tiempo”,  enseña como modificar nuestra percepción sobre la edad; para conservar la vitalidad, la belleza y la creatividad, para valorar al mismo tiempo la sabiduría acumulada a lo largo de la vida:

El pasado y futuro son solo proyecciones mentales, que si logramos liberarnos de ellas nos abrimos un espacio para vivir la experiencia de un cuerpo sin edad y una mente sin tiempo.

También nos muestra que el tiempo no es absoluto, nos explica en una forma clara, que el envejecimiento depende de nuestra conciencia; que si usamos ese poder podemos trasformar nuestro cuerpo, crear las condiciones para la longevidad y conservar y proteger el equilibrio de la vida.

SOMOS LAS ÚNICAS CRIATURAS DE LA TIERRA QUE PUEDEN CAMBIAR SU BIOGRAFÍA POR LO QUE PIENSAN Y SIENTEN.

ENVEJECIMIENTO Y NUESTRA CONCIENCIA; SOMOS LAS ÚNICAS CRIATURAS DE LA TIERRA QUE PUEDEN CAMBIAR SU BIOGRAFÍA POR LO QUE PIENSAN Y SIENTEN.
ENVEJECIMIENTO Y NUESTRA CONCIENCIA.

Si somos los únicas criaturas de la tierra que podemos cambiar nuestra biografía por lo que pensamos y sentimos.

Porque no cambiar nuestros viejos paradigmas respecto al envejecimiento; donde el tiempo es visto como una prisión de la que nadie escapa; y nuestro cuerpo es una máquina bioquímica que como todas las máquinas, debe acabar por detenerse; porque tenemos que pensar que al hacernos viejos podemos morir  inesperadamente por ser viejos.

Bien sabemos que poseemos el único sistema nervioso que tiene conciencia del fenómeno del envejecimiento.

Y como tenemos conciencia de las cosas, nuestro estado mental influye sobre aquello de lo que tenemos conciencia; por lo tanto sería imposible aislar un solo pensamiento; una sensación, una sola creencia o supuesto que no tenga algún efecto sobre el envejecimiento.

Es curioso pero es una realidad: nuestras células escuchan constantemente a nuestros pensamientos y se ven cambiadas por ellos; el gozo y la satisfacción nos mantienen saludables y nos prologan la vida.

Sin embargo el recuerdo de una tensión, que sólo una pizca de pensamiento; libera el mismo torrente de hormonas destructivas que la tensión en sí; como también un ataque de la presión puede causar desastres en el sistema inmunológico; y por el contrario enamorarse puede fortalecerlo, definitivamente nuestra conciencia influye en gran parte, en el envejecimiento.

LA MENTE INFLUYE SOBRE TODAS LAS CÉLULAS DEL CUERPO

La mente influye sobre todas las células del cuerpo; sin duda alguna el envejecimiento humano es fluido  y cambiante; de hecho puede acelerarse, demorarse, detenerse un tiempo y hasta revertirse; en las tres últimas décadas cientos de descubrimientos científicos han verificado que el envejecimiento, depende del individuo en un grado mucho mayor del que se ha soñado nunca; Sin embargo el descubrimiento más significativo no se encuentra en los hallazgos aislados; sino en una visión del mundo completamente nueva.

Para desafiar el envejecimiento, es preciso desafiar primero toda versión del mundo.

Pues nada tiene más poder sobre el cuerpo que la creencia de la mente; los viejos supuestos del antiguo paradigma se pueden reemplazar con una versión más completa y expandida de la verdad; estos nuevos supuestos son también sólo ideas creadas por la mente humana, pero nos otorgan mucha más libertad y poder; nos brindan la capacidad reescribir el programa de envejecimiento que ahora dirige nuestras células.

El éxito viene cuando las personas actúan juntas, el fracaso tiende a ocurrir solo. te invito a trabajar juntos yo te ayudaré a obtener tu éxito. Cristina Pérez González.

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