Cristina Pérez | SEA FIEL A SU PALABRA PRINCIPIO

SEA FIEL A SU PALABRA PRINCIPIO

SEA FIEL A SU PALABRA, PRINCIPIO 54 DE LOS PRINCIPIOS DEL ÉXITO DE JACK CANFIELD.

Palabra. Como su nombre lo indica debemos ser fieles a nuestra palabra. “Su vida funcionaría en el grado en el que cumpla sus compromisos”. Una gran verdad tiene esta cita, del Sr. Werner Erehard. Ahora bien seguido del principio “Apreciarse así mismo” veamos este importante principio número 54 arriba citado del Sr. Canfield.

MANIFESTACIÓN DE CANFIELD CON SUS PROPIAS PALABRAS. 

SEA FIEL A SU PALABRA. Cada vez que se compromete, el compromiso es con usted.
SEA FIEL A SU PALABRA.

La palabra empeñada solía ser nuestra fianza. Los acuerdos se hacían y se cumplían con un mínimo de formalismos. Se pensaba muy bien si se podía cumplir lo prometido antes de comprometerse. Era así de importante. Hoy parece que cumplir lo prometido es cuestión de suerte y azar.

“EL ALTO COSTO DE INCUMPLIR LOS COMPROMISOS” DEL PRINCIPIO 54 SEA FIEL A SU PALABRA.

En mis seminarios, pido a los participantes que se comprometan a cumplir una lista de quince reglas básicas que incluyen cosas como:

  • Primeramente, “Llegar a tiempo”.
  • También “sentarse cada vez en un puesto diferente después de cada receso”.
  • Igualmente,“no consumir bebidas alcohólicas hasta que haya terminado la capacitación”.
  • Además, “No podrán participar en el seminario a menos que acepten cumplirlas. 
  • Inclusive, les pido que firmen un formulario que tienen en sus libros de trabajo que dice: «Me comprometo a cumplir todas las normas y reglas básicas»… Continuación…

SEA FIEL A SU PALABRA. CONTINUACIÓN CON LA HISTORIA DE JACK. 

En la mañana del tercer día, pido que todos los que hayan incumplido las reglas básicas se pongan de pie. Entonces vemos qué podemos aprender de la experiencia:

  • Lo que resulta evidente, es la despreocupación con la que nos comprometemos; y la normalidad con la que rompemos nuestros compromisos. 

Más interesante aún es que la mayoría sabe que va a incumplir al menos una de las normas antes aceptadas. Y, sin embargo, las aceptan de todas formas. ¿Por qué?

  • La mayoría de las personas “quieren evitarse la molestia de preguntar”, “cuestionar o pedir un excepción a las reglas”.
  • Además, “no quieren ser el centro de atención”. 
  • Igualmente,  “arriesgarse a ningún tipo de confrontación”.
  • Otros desean asistir a la capacitación sin seguir realmente las reglas, las desafían o simulan aceptarlas; aunque sin intención de cumplirlas a cabalidad.

El verdadero problema radica en que, aún cuando estén dispuestos a dar su palabra, la incumplan con tanta facilidad, sin darse cuenta del costo psicológico que eso implica.. Continuación…

Del principio 54, “El alto costo de incumplir los compromisos”. Continuación con la historia de Canfield.

Cuando incumplimos los compromisos, pagamos un precio tanto externo como interno:

  • Sin duda alguna, “se pierden la confianza, el respeto y la credibilidad ante los demás”.
  • También, “ante la familia, amigos, colegas y los clientes”.
  • Además, “se crean conflictos en la propia vida y en la de los que dependen del cumplimiento de la palabra empeñada”.
  • Ya sea, “llegar a tiempo para ir al cine”. 
  • “Tener un informe listo para una fecha”.
  • “Entregar suministros a un cliente”.
  • O “limpiar el garaje”. 

Después de unas pocas semanas de no cumplir su promesa de llevar a los niños al parque; los fines de semana, comienzan a dejar de confiar en que cumplirá su palabra:

  • Se dan cuenta, “de que no pueden contar con usted”.
  • En consecuencia, “pierde autoridad ante ellos”.
  • Por consiguiente, “su relación se deteriora”. 

“CADA VEZ QUE SE COMPROMETE EL COMPROMISO ES CON USTED” DEL PRINCIPIO 54 SEA FIEL A SU PALABRA.

Lo más importante es que todos acuerdo que hace, en último término, es un compromiso con usted mismo. Aun cuando se comprometa con un tercero, su cerebro lo escucha y lo registra como una obligación. Se está comprometiendo con usted mismo a hacer algo y, si no cumple:

  • En consecuencia, “su cerebro aprende a desconfiar de usted”.
  • Sin lugar a dudas, “el resultado es la pérdida de la autoestima, el respeto y la confianza en si mismo”.
  • Por esta razón, “pierde la fe en su capacidad de producir resultados”.
  • Ademas, “debilita su integridad”. 

Supongamos que le dice a su cónyuge que se levantará a las 6:30 de la mañana para hacer ejercicio antes de ir a trabajar:

  • Sin embargo, cuando, transcurridos tres días, sigue apretando el botón de la alarma al sonar el despertador; y no se levanta, su cerebro deja de confiar en usted.

Claro está que, usted puede pensar que, después de todo, dormir hasta tarde no es tan grave, pero para su inconsciente sí lo es, y mucho:

  • De hecho, cuando no hace lo que dice, “crea confusión y falta de confianza en sí mismo”.
  • En consecuencia “debilita su poder personal”.

Verdaderamente, “no vale la pena”. 

“SU INTEGRIDAD Y AUTOESTIMA VALEN MÁS DE UN MILLÓN DE DÓLARES” DEL PRINCIPIO 54 SEA FIEL A SU PALABRA. 

Cuando comprenda la importancia de su integridad y su autoestima:

  • Principalmente, “dejará de comprometerse a la ligera, solo por librarse de alguien”.
  • Igualmente, “no venderá su autoestima por una aprobación momentánea insignificante”. 
  • De la misma manera, “evitará hacer promesas que no esté dispuesto a cumplir”. 
  • Del mismo modo, “se negará a comprometerse a tantas cosas y hará lo que sea necesario por cumplir su palabra”. 

Para ilustrar este aspecto en mis seminarios, pregunto a los asistentes: 

«¿Si supieran que van a recibir un millón de dólares si terminan el seminario; sin haber incumplido ni una sola de las reglas básicas, creen que lo habrían podido hacer?». La mayoría dice que sí.

Con frecuencia hay alguno que responde: «Imposible. Yo no podría. No tengo control sobre la congestión de tráfico que encuentro al venir en las mañanas al seminario». O: «¿Cómo llego a tiempo si la persona que debe recogerme llega tarde?».

CONTINUACIÓN CON LA MANIFESTACIÓN DE CANFIELD: 

 Entonces le pregunto:

«¿Qué ocurriría si la persona que más quiere en la vida tuviera que morir si usted dejara de cumplir alguna de las reglas básicas de la capacitación?¿Haría algo diferente en ese caso?».

Ahora la personas que dijo que la congestión de tráfico le impedía llegar a tiempo, entiende por fin y acepta: «¡Ah, sí! Si la vida de mi hijo dependiera de ello, ni siquiera abandonaría este salón. Dormiría en el suelo del salón de conferencias, antes que correr el riesgo de llegar tarde.

Cuando se valora la fidelidad a la palabra dada, es fácil entender que se tiene la capacidad de cumplirla.

Es simplemente una cuestión de darse cuenta del costo de no cumplir su palabra.

  • Sin duda alguna, si desea aumentar su autoestima, la confianza, el respeto y en usted mismo, su poder, claridad mental y energía, entonces, lo más importante en su vida será cumplir su palabra.
  • De la misma manera, si quiere gozar del respeto y la confianza de los demás, requisito esencial para lograr cualquier cosa importante en la vida (inclusive llegar a tener un millón de dólares), tendrá que tomar el cumplimiento de sus compromisos más en serio. 

Nunca prometa más de lo que pueda cumplir. – PUBLILIUS SYRUS .. Trabaja con Cristina Pérez yo te puedo ayudar a conseguir tu éxito. 

 

 

 

  

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