Cristina Pérez | DIGA NO A LO BUENO, SÍ A LO EXCELENTE

DIGA NO A LO BUENO, SÍ A LO EXCELENTE

DIGA QUE NO A LO BUENO PARA PODER DECIR QUE SÍ A LO EXCELENTE; DEL PRINCIPIO 42 DE LOS PRINCIPIOS DEL ÉXITO DE JACK CANFIELD.

Excelente. Que concepto tan sencillo y, no obstante, le sorprendería con cuánta frecuencia aun los más altos empresarios, educadores; y líderes cívicos quedan atrapados en proyectos, situaciones y oportunidades que son apenas buenas, mientras que la excelentes quedan fuera; esperando que ellos les abran campo en sus vidas. En efecto, concentrarse en lo que es solo bueno suele impedir que aparezca lo excelente; por el simple hecho de que no queda tiempo en las agendas para aprovechar ninguna oportunidad adicional.

  • ¿Es esta su situación? ¿Se ocupa constantemente de proyectos mediocres o de aplicar planes no bien orientados para alcanzar el éxito; cuando podría estar dejando atrás grandes oportunidades?

DIGA NO A LO BUENO, SÍ A LO EXCELENTE DEL PRINCIPIO 42. “EL PRINCIPIO DE PARETO: CUANDO EL VEINTE POR CIENTO ES IGUAL AL OCHENTA POR CIENTO”.

DIGA NO A LO BUENO, SI A LO EXCELENTE. Le sorprendería con cuánta frecuencia aun los más altos empresarios, profesionales, educadores y líderes cívicos quedan atrapados en proyectos, situaciones y oportunidades que son apenas buenas.
DIGA QUE NO A LO BUENO PARA PODER DECIR QUE SÍ A LO EXCELENTE.

Si hiciera un análisis detallado de su vida y escribiera las actividades que le han aportado el mayor grado de éxito, las mejores ganancias financiera, el mayor progreso en su vida profesional y el mayor placer:

  • Descubriría que cerca del veinte por ciento de su actividad profesional le produce cerca del ochenta por ciento de su éxito.

Esa tendencia el la base del «Principio de Pareto», a menudo llamado «Ley de los pocos vitales», conocido así por el nombre del economista del siglo XIX que descubrió que ochenta por ciento de los ingresos empresariales provienen del veinte por ciento de los clientes.*

DIGA NO A LA BUENO, PARA PODER DECIR SÍ A LO EXCELENTE DEL PRINCIPIO 42. “DEJE DE ESPECIALIZARSE EN COSAS INTRASCENDENTES”.

En lugar de dedicarse —y dedicar su tiempo— a actividades mundanas e improductivas, que le quitan tiempo; imagínese lo rápido que alcanzaría sus metas y mejoraría su vida si dijera que no a esas actividades que le hacen perder tiempo en lugar de centrarse en el veinte por ciento de las que le reportan el mayor beneficio.

¿Qué ocurriría si, en lugar de mirar televisión, navegar un tiempo en la Internet, hacer diligencias innecesarias y ocuparse de problemas  que hubiera podido evitar en primer lugar, aprovechara ese tiempo para dedicarlo:

  • A su familia”.
  • Igualmente, “matrimonio”.
  • De la misma manera, “negocio”.
  • A una meta que lo ayudará a avanzar en la vida.
  • De igual importancia, “otras actividades más productivas”? 

DIGA NO A LO BUENO, PARA PODER DECIR QUE SÍ A LO EXCELENTE. “EL COMIENZO DE LA PELÍCULA ROCKY DE SYLVESTER STALLONE”.

Sylvester Stallone sabe cómo decir que no a lo bueno. Después de terminar el primer guion televisivo de Rocky; Stallone encontró varios productores que estaban interesados en llevarlo al cine. Aunque eso por sí solo le hubiera representado a Stallone una gran cantidad de dinero; él insistió en que quería desempeñar también el papel principal. Aunque otros actores, como James Caan, Ryan O’Neal y Burt Raynolds fueron considerados para desempeñar el papal de Rocky Balbon. Stallone dijo no, y después de encontrar personas dispuestas a respaldarlo; y financiar un presupuesto barato de menos de un millón de dólares, Stallone terminó el rodaje en solo veintiocho días. 

De hecho, Rocky se convirtió en un éxito rotundo en 1976:

Con un recaudo de taquilla de más de 225 millones de dólares; y obtuvo dos premios Oscar a la mejor película y al mejor director; así como nominaciones a mejor actor y guionista para Stallone, que tomó el control total de sus oportunidades doradas; y convirtió a Rocky Balboa —; y más tarde a John Rambo— en franquicias de la industria que han obtenido más de 2.000 millones de dólares; en ganancias a nivel mundial. 

¿CÓMO DETERMINAR LO QUE ES REALMENTE EXCELENTE PARA PODER DECIR QUE NO A LO QUE ES SIMPLEMENTE BUENO?

1. Comience por elaborar una lista de sus oportunidades, un lado de la página para las buenas y otra para las excelentes:

Al ver las opciones por escrito, podrá concretar sus ideas y determinar:

  • “Qué pregunta debe hacer”.
  • De la misma manera, “información debe obtener”.
  • Igualmente, “cuál podrá ser su plan de acción, etc.  

En consecuencia, le ayudará a decidir a una oportunidad concuerda con su propósito general para la vida; y con su pasión, o si solo es algo que el destino le está presentando por una vía secundaria.

2. Hable con sus asesores sobre este nuevo proyecto potencial: 

  • Quienes ya han recorrido ese camino tienen una vasta experiencia para compartir; y podrá hacerles preguntas concretas sobre cualquier nueva oportunidad que pueda estar pensando aceptar en su vida.
  • Puede decirle qué retos se le presentarán y pueden ayudarle a evaluar el factor de complejidad; es decir, cuánto tiempo, dinero, esfuerzo, estrés y compromiso se requerirá.

3. Pruebe la temperatura del agua:

  • En vez de echarse al agua basado solo en la fe; de que la nueva oportunidad se desarrollará como usted lo espera, haga una pequeña prueba; dedicándole una cantidad limitada de tiempo y dinero.
  • Si se trata de “una nueva profesión que le interesa, busque primero un trabajo de medio tiempo o una consultoría independiente en ese campo”. 
  • De la misma manera, “un traslado importante” o, “un proyecto de voluntariado que le entusiasme”; considere la posibilidad de viajar unos meses a conocer el lugar de sus sueños; o encuentre la forma de involucrarse en el trabajo de voluntariado por varias semanas antes de comprometerse cien por ciento. 

4. Por último, fíjese en qué utiliza su tiempo: 

  • Determine si esa actividad realmente son útiles para sus metas; o si el decir que no le dejaría tiempo libre para otros fines más concretos.

Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser más, eres un líder. – John Quincy Adams.  Si deseas aprender más y lograr tus sueños, yo te puedo ayudar a conseguir tu éxito. Cristina Pérez G. 

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