Cristina Pérez | SOY RESPONSABLE POR LO QUE SIENTO

SOY RESPONSABLE POR LO QUE SIENTO

  

LIDERAZGO: “SOY RESPONSABLE POR LO QUE SIENTO”, PRINCIPIO. 

Soy responsable. De acuerdo a libro de Deepak Chopra El alma del liderazgo, la responsabilidad de un líder pueden dividirse en ocho áreas, y esta es la segunda, veamos que nos dice al respecto a la responsabilidad que debemos tener por lo que sentimos. 

SOY RESPONSABLE POR LO QUE SIENTO. “LOS SENTIMIENTOS PARECEN IR Y VENIR A VOLUNTAD”.  

Soy responsable por lo que siento; siendo espontáneas, las emociones suelen ser temidas e inspiran desconfianza.
SOY RESPONSABLE POR LO QUE SIENTO.

Incluso más que en el caso de los pensamientos, los sentimientos parecen ir y venir a voluntad; siendo espontáneas,  las emociones suelen ser temidas e inspiran desconfianza; nada es menos bienvenido a la mente que la ansiedad:

  • De hecho, muchas carreras prometedoras se han echado a perder por un mal temperamento.

Pero no hablamos de tratar de controlar:

  • El temor.
  • La ira.
  • O cualquier otra emoción.

(Por algo es que los programas para el tratamiento de la ira; y de las fobias han tenido resultados discutibles, en el mejor de los casos; incluso el promisorio campo de la psicología positiva sigue sin ser avalado por las investigaciones).

  • No obstante, al igual que sucede con los pensamientos, los sentimientos caen en patrones; y tú puedes asumir la responsabilidad por cambiar dichos patrones.

SOY RESPONSABLE POR LO QUE SIENTO: UN SENTIMIENTO ES UNA RESPUESTA QUE PARECE TENER LUGAR REPENTINA Y AUTOMÁTICAMENTE.

  • Si tienes miedo de las arañas, la vista de una puede causar miedo.
  • De la misma manera, “los platos sucios en el fregadero te hacer enojar”, no puedes evitar comenzar a irritarte cuando entras a la cocina; y ves que alguien ha dejado platos sin lavar.

Sin embargo, esta aparente falta de elección es engañosa.

Piensa en lo que sucede cuando alguien te avienta una pelota o unas llaves.

  • Incluso si estás distraído, o levantarás tu mano automáticamente para atraparlas o te quitarás murmurando: “No puedo atrapar cosas”.

Estas respuestas son opuestas; en algún momento de tu vida te entrenaste o no para atrapar cosas:

  • Ciertamente, una vez entrenado, tu respuesta se integró, pero siempre puedes volver a entrenarte.

Nunca pierdes la libertad de elección y afortunadamente, la más avanzada investigación sobre el cerebro: indica que se pueden agrear nuevas habilidades al cerebro durante toda la vida.

Soy responsable de lo que siento. “Te has entrenado para sentir  de una determinada manera y para evitar  sentirte de de otra”.

Este truco, si en verdad asumes la responsabilidad, es reemplazar una conducta aprendida por franqueza. Todos valoramos más los sentimientos positivos que los negativos:

  • Pero si te entrenas para nunca ser negativo pasas por alto el hecho de que la “negatividad”  es realmente juicio contra el yo; es una etiqueta que en realidad dice; “Soy malo porque me siento de este modo”.

Todos hemos experimentado la tensión de estar con personas cuya sonrisa fija y eterno buen humor son prácticamente irreales. 

“Desentrenar” tus sentimientos significa, antes que nada, notar los patrones.  

  • Si respondes automáticamente dudando por ejemplo o rechazando las cosas nuevas.
  • Si haces gesto de desagrado cuando sobreviene el cambio o cuando aparecen nuevas personas en tu vida; tómate un momento para poner atención a tus sentimientos.

Habiéndolo hecho, espera y ve qué pasa; al principio, es muy común que la respuesta se diluya hasta desaparecer; cuando esto sucede, se abre un espacio y ese espacio puede guiarte a tener el sentimiento que quieres tener.

  • No juzgues.
  • Permite que te llegue cualquier sentimiento, sea cual sea; pero al mismo tiempo no actúes basado en tu ira, temor, resentimiento, envidia, suspicacia o cualquier otro sentimiento; que promueva la tensión en quienes te rodean.

Los sentimientos son tuyos hasta que los proyectas al mundo.

  • Es tu responsabilidad no proyectar lo que es dañino.

SOY RESPONSABLE POR LO QUE SIENTO. “ALGO NUEVO APARECE”.

Cuando ya has aprendido a experimentar el espacio abierto que tú solías llenar con reacciones automáticas algo nuevo aparece; el alma comienza a desarrollar sus propios sentimientos, que siempre son evolutivos; no se trata de eventos emocionales pasajeros, sino de  un estado estable del sentimiento. 

  • “El silencio”.
  • Igualmente, “la paz”.
  • Y “el sentido calmo “del yo” no vienen y van”.

Una vez que entras en contacto con ellos, das lugar a que el budismo llama los cuatro sentimiento divinos:

  1. “La amabilidad amorosa”.
  2. Igualmente, “compasión”.
  3. De la misma manera, “ecuanimidad”. 
  4. Y, “ la alegría por el éxito de otros”. 

Pero no es necesario que los sentimientos superiores tengan un nombre. (Etiquetarlos puede tentarte incluso a entrenar a tu mente a ser “buena”.

TODAS LAS EMOCIONES POSITIVAS NOS SACAN DE NUESTRO YO INDIVIDUAL.

Es el yo individual al que entrenamos para preferir A sobre B; usualmente porque el ego ha decidido que A contiene beneficios. Mas allá del yo individual, existe un flujo natural de sentimiento y cualquier reacción apropiada surgirá por sí misma. El alma siempre trata de darte la respuesta más evolutiva posible, y lo mismo sucede con los sentimientos.

El futuro recompensa a los que siguen adelante. No tengo tiempo por sentir pena por mi mismo. No tengo tiempo para quejarme. Voy a seguir adelante. Barack Obama.  Si deseas lograr el éxito, yo te puede ayudar a conseguirlo. Trabaja con Cristina Pérez.

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